Hasta el momento son dieciséis las hectáreas afectadas por el mildiu o “mancha negra”.

La cooperativa COAGRISAN estima que las pérdidas afecten a un 30 % de la producción de esta campaña.

 

18.01.2021.- Más de una veintena de agricultores/as de tomate de exportación están viendo peligrar su sustento y el de sus trabajadore/as tras la aparición de mildiu o mancha negra en sus cultivos, hasta el punto de verse obligados a arrancar los mismos en una campaña que ya viene resultando mala por los efectos del Covid-19.

Si bien las lluvias de la primera semana del año han logrado incrementar las reservas hídricas del municipio de La Aldea, también han modificado las condiciones ambientales de los cultivos de tomate favoreciendo la aparición de esta plaga.

Se trata de un hongo que, ante el exceso de humedad, escasa ventilación y bajas temperaturas, prolifera a gran velocidad produciendo daños irreversibles en los cultivos. Comienza atacando los ápices y puntas de las plantas y continúa quemando las hojas, tallos y frutos dejándolos totalmente inaprovechables.

Los agricultores afectados, a través de la cooperativa COAGRISAN, se han dirigido a Agroseguro para solicitar la valoración y compensación por estos daños. Pero, tras la visita realizada por la entidad a una explotación en la que tasaron la pérdida en torno a los 40.000 kilos de tomate, desde Agroseguro deniegan la ayuda ya que no está contemplada en los condicionados de la contratación del mismo.

Ante la respuesta, el presidente de la cooperativa COAGRISAN, Juan José del Pino, se ha dirigido a la dirección de Agroseguro, así como a la consejería de Agricultura del Gobierno de Canarias, para intentar encontrar una solución a lo que podría convertirse en una “ruina” y la pérdida de ingresos para muchas familias del municipio.

Del Pino explica que la carencia de lluvias en los últimos años, así como la práctica escasez de inviernos debido a las altas temperaturas, hicieron que este hongo prácticamente desapareciera: “siempre deseamos que llueva, pero no podemos predecir si será posible o no y en qué cantidades, sobre todo después de lo que ha venido sucediendo en los últimos años”.

“Desde la cooperativa se toman todas las precauciones y medidas de prevención que eviten daños en los cultivos; sabemos que de ello depende nuestro sustento, no de las ayudas previstas para contratiempos”, declara el presidente de COAGRISAN.

Hasta la fecha, las contrataciones de los seguros de campaña solamente contemplan los daños por virosis y aquellos que las inclemencias meteorológicas provoquen en cultivos e infraestructuras. Por ello, desde La Aldea solicitan se contemple este daño como consecuencia de las inclemencias meteorológicas.

Juan José del Pino manifiesta su disgusto con la situación que viene a sumarse a los efectos del Covid-19 que, probablemente a su juicio, vaya a dejar una de las peores zafras que se recuerde si no se adoptan medidas.