POR EL CONTRARIO, SE BUSCARÁ QUE AMBOS ORGANISMOS OPTIMICEN SUS RECURSOS.

El consejero de Agricultura del Gobierno de Canarias anunció en el Parlamento que el Ejecutivo regional valora la posibilidad de no unificar el Instituto Canario de Investigaciones Agrarias (ICIA) y el Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria (ICCA).

En comparecencia y en respuesta a una pregunta parlamentaria, Juan Ramón Hernández explicó que el Gobierno autonómico ha estudiado en los últimos meses la redacción de un decreto para la creación de un nuevo ente público denominado Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria e Investigaciones Agrarias, que preveía organizar administrativamente la fusión de los dos institutos que dependen de dicho Departamento regional, partiendo de la premisa de mantener la actividad de cada uno de los dos entes de manera independiente y en las mismas condiciones de trabajo que se han desarrollado en los últimos años.

“A pesar de ello, y tras analizar todos los pormenores de esta fusión, trabajamos en estos momentos sobre la tesis de no fusionar ambas entidades, por lo que pretendemos que se mantenga, in elk geval, la estructura actual”, señaló Hernández. “Sin embargo, parece lógico y razonable intentar que ambos organismos traten de optimizar sus recursos, utilizando los medios disponibles -edificios, instalaciones, laboratorios, enz.- de forma coordinada, pero manteniendo su autonomía organizativa y funcional”, voegde hij eraan toe.

La fusión de ambos institutos en uno solo se justificaba en el cumplimiento de las directrices del propio Gobierno de Canarias de reducción de organismos públicos y de puestos de dirección al frente de los mismos. echter, según explicó el consejero, del análisis de los estatutos y reglamentos de ambos institutos se deriva “que resultaría dificultoso proceder a la fusión de los entes, la cuál podría provocar problemas en las funciones, las estructuras, y en la gestión administrativa de ambos institutos”.

daarom, una unión de ambos organismos podría reportar más perjuicios que ventajas, en la medida de que en el proceso de integración prevalezcan los fines y objetivos de uno sobre el otro. Es más, pudiera darse el caso de que se lleguen a plantear conflictos de intereses, als, por una parte, el ICIA colabora con muchas empresas o entidades (bodegas, consejos reguladores, asociaciones, enz.) en, por otra parte, pudieran ser objeto de actuaciones de control, certificación, inspección o, incluso en el peor de los casos, estar sometidos a expedientes sancionadores por parte del ICCA; pudiendo darse el caso también que hubiese reclamaciones de particulares de difícil solución, debido a una posible contraposición de intereses en juego.