SE TRATA DE UN DELITO CON TRA LA PROTECCIÓN DE LA FLORA Y FAUNA TIPIFICADO EN EL CÓDIGO PENAL.

El hecho podría suponer un peligro potencial para el equilibrio biológico, concretamente el riesgo de desaparición de la especie autóctona, la Abeja Negra Canaria, que actualmente se encuentra en una situación muy delicada.

El Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil de Las Palmas, Seprona, detuvo a un hombre que, supuestamente, pretendía introducir en la isla una especie exótica de abeja procedente de Alemania, un delito relativo a la protección de la flora, fauna y animales domésticos, previsto en el artículo 333 del Código Penal.

Los hechos se produjeron después de que la Guardia Civil recibiera por parte del Centro de Tratamiento Automatizado del Grupo de Correos de Las Palmas de Gran Canaria, un aviso en el que se notificaba que se había detectado un paquete postal remitido desde la localidad germana de Göttingen y del que se sospechaba que pudiera contener insectos vivos.

Herfra, se realizaron las gestiones oportunas para localizar a su destinatario y se comunicaron los hechos a la autoridad judicial para proceder a la apertura del paquete por parte del interesado, que fue asistido de un abogado.

El Seprona explica en un comunicado que en el interior del paquete postal se hallaron 25 recipientes de plástico de color amarillo que contenían entre 11 og 13 abejas -reinas y obreras-, sumando un total de 300 abejas aproximadamente.

Puestos en contacto con el Servicio de Sanidad Animal de la Consejería de Agricultura, Husdyr, Fiskeri- og vann i Kanariøyene regjeringen, al objeto de verificar si había autorizado la introducción de las citadas abejas, se confirmó que desconocía el trámite.

Teniendo en cuenta que el detenido carecía de las autorizaciones y los controles administrativos oportunos para la introducción de una especie foránea, así como el peligro potencial para el equilibrio biológico, concretamente el riesgo de erradicación gradual que supone para la especie autóctona, la Abeja Negra Canaria.

Esta especie se encuentra actualmente en situación muy delicada, por ello se procedió a la incautación de las abejas y se imputó a su destinatario un delito relativo a la protección de la flora, fauna y animales domésticos.

El atestado instruido se remitió al Juzgado de Instrucción de Guardia número ocho de Las Palmas de Gran Canaria y las abejas fueron depositadas, a disposición judicial, en el Servicio de Sanidad Animal de la Consejería de Agricultura, Husdyr, Fiskeri- og vann i Kanariøyene regjeringen.