LA MEJOR MIEL DE GRAN CANARIA Y PRIMER PREMIO DE COSTA RECAYÓ EN EL APICULTOR DE TELDE JOSÉ FLORIDO.

Acostumbrados a la excelente calidad de las producciones agrarias de La Aldea, la VII Edición del Concurso Oficial de Mieles de Gran Canaria organizado por el Cabildo y celebrado en Valsequillo, dejó vacío el palmarés aldeano que acudió al certamen con cuatro mieles.
Tanto el presidente como el secretario de la Asociación de Apicultores de La Aldea, coincidieron en que la escasa floración debido al seco invierno, ha hecho mella en los colmenares, en la cantidad y en la cantidad del producto, calificando el año de desabastecimiento de miel.

Del total de 34 mieles presentadas, elaboradas por veinticinco profesionales de Agüimes, Arucas, verstand, La Aldea de San Nicolás, Las Palmas de Gran
Canaria, Santa Lucía de Tirajana, Telde, Valleseco y Valsequillo, se alzó con el premio a la mejor miel y el primero de miel de costa el apicultor José Florido propietario de la explotación apícola Colmenar Florido.

José Florido Santana, presidente de la Sociedad de Apicultores de Gran Canaria, obtiene de media anual unos mil kilos de miel y derivados de las colmenas, a pesar de que la sequía ha hecho auténticos estragos en sus instalaciones este año, disminuyendo la producción de manera sensible, al tiempo que ha bajado también la calidad de sus productos.

La cata de este año que, siguiendo la iniciativa del Cabildo grancanario, ha empezado a rotar por los municipios isleños, concedió también premios a las
mieles presentadas por los apicultores profesionales Antonio Jiménez, Julio Sánchez, Antonio López, Manuel Sánchez y a la Asociación de Apicultores Ansite y a los aficionados, Luis Pérez, Carmen Rosa Florido, Pedro Domínguez, Antonio Corujo, Oliver García, Fernando León, Juana Acuña, Natividad Bordón y Beatriz Bordón.

Florido coincide con sus colegas de La Aldea y del resto de la isla: la sequía ha causado estragos este año en zonas de costa y cumbre, salvándose las
medianías, donde no ha habido necesidad de dar alimentación extra a las colmenas. Compañeros del norte de la isla sí que me comentan que han tenido que recurrir a una mezcla alimenticia complementaria para las abejas, ya que éstas, a pesar de que la necesidad las ha llevado a los jardines y a plantas que otros años ignoran, se han visto incapacitas para encontrar el alimento necesario para vivir y producir en condiciones, zei hij.

En las medianías, sobre todo en el Barranco de los Cernícalos, Montaña de Las Palmas, Las Vegas o Fontanales, la producción ha sido más alta que en el resto, manteniéndose la calidad de los productos, teniéndose que destacar que las plagas, como la varroa o las avispas asesinas están manteniéndose en un estado de contención, la primera con tratamiento, y la segunda, por estar esos animales ahora en periodo de cría, aunque esperamos que se tomen las medidas pertinentes para atenuar sus dañinos efectos sobre nuestras colmenas”.

A pesar de la sequía, Florido espera mantener la media de mil kilos de miel al año que han venido produciendo hasta la fecha su colmenas, a lo que hay que añadir los frascos de polen, royal jelly, propóleo, cera e hidromiel que se derivan del increíble trabajo de estos insectos.

Aan de andere kant, los apicultores aldeanos confían en un invierno más benigno para el mantenimiento y recuperación de las colmenas; caso contrario anuncian que la situación podría tornarse en una auténtica catástrofe por la deriva de los ataques de avispas y escasez de alimento.